Señor Grande de Ameca, quiero comenzar este momento de relación Contigo, pidiéndote perdón y reconociéndome ciego, porque muchas veces no me pude dar cuenta de tus actuaciones poderosas en mi vida y de todas las bendiciones con las que me has provisto.
Quiero que me ayudes a reconocer bien esas cegueras que no me permiten ver con claridad tu deseo de amor en mi vida y todas las maravillas que Tú quieres obrar para darme lo mejor. Pasa tu mano sanadora sobre mí y quítame todas mis manchas.
Necesito del poder de tu Palabra y de tu amor, ese amor que me ilumina los caminos y desintegra cualquier vestigio de oscuridad y que me hace resistente a muchas de las tentaciones de la vida que quieren llevarme por caminos torcidos.
Me reconozco débil, limitado, inseguro, eso forma parte de mi fragilidad humana; pero Contigo, puedo ser un vencedor, un luchador, pues Tú me provees de fuerzas en todas mis necesidades.
Tú me has hecho un hijo del Altísimo y eso me invita a permanecer firme antes los retos de la vida, a decir que NO, ante todos aquellos vicios mundanos que me destruyen y dañan mi relación Contigo.
Muchas situaciones de mi pasado, crearon heridas profundas en mi corazón que ha sido difíciles de sanar, por eso, ten compasión de mí, libera mi alma de esos sufrimientos que no me permiten amarte con un corazón puro.
Me pongo en tus manos. Sé que iluminarás mi conciencia para saber tomar buenas decisiones. Tú eres el Señor de todo, el Dios de la historia y de la vida, el que todo lo puede, todo lo sana, todo lo apacigua y todo lo has dado por amor a mí.
Confío en el poder de la oración y de tu promesa: "llama y se te abrirá", por eso, ruego a tu compasión con insistencia, para que tu Gracia y tu Amor vengan a mí y me hagan ser aquello que Tú mejor quieras para mi vida.
Confío en Ti.
Amén.
Señor Grande de Ameca, Muchos de tus hijos han partido hacia Ti, sin guardar cama, sin despedirse de sus seres queridos,
te pedimos seas misericordioso con ellos y sus familias que nos quedamos atónitos ante tu voluntad,
siempre consientes de que decides lo mejor para nosotros, danos fuerza y voluntad para seguir adelante, alabando tu dulce y santo nombre.
Te encomendamos Señor a tus hijos postrados y santificándose con su dolores, para que si Tu quieres sanarlos así sea, con una sola palabra tuya.
Aurelia Figueroa Figueroa.
Félix Preciado Meza.
Oscar Pineda.
Teresa Rodríguez Castellón.
Ramona Gallardo Rivera.
Jesús Rosas Diaz.
Carlos Alejandro Fregoso Mora.
Tomasa Romo Vda. de Quintero.
Erika Sayavedra y Familia.
Salvador González y Familia.
Gloria Iniesta Arriaga.
Familia López Sánchez.
María del Rosario Gutiérrez Quirarte.
Cecilio Pérez Cedeño.
Socorro Roldan López.
Verónica Hernández Magallanes.
Miguel Orozco López.
Beatriz Adriana Lopez Prado.
Saulo Emmanuel Delgadillo Serna.
María Esperanza Alcalá.
Sadkiel Rafael Orozco.
Miguel Zárate Zárate.
Karina González Cruz.
Alberto Rodríguez Torres.
Fam. Díaz Naranjo.
Fam. Martínez Herrera.
Fam. Gama Castro.
Luz Elba Contreras.
Silvia Aguirre Vera.
Jovany Castillo Morales.
Victoria Aceves Chávez.
Ana Ubiarco.
Alfredo Ríos de Santiago.
Patricia Andrade.
Sara Robles Topete.
Verónica Ramos.
Miguel G. López.
Nicolás Rodríguez Figueroa.
Marina Márquez Rodríguez.
Lorena Valdez.
Gabriel Díaz Barajas.
Roberto Molina Salazar.
María del Refugio Rodríguez Gutiérrez.
Luciano Uribe Solís y Fam.
Imelda Martínez Rivera.
Guadalupe García Nájera.
Carlos Alberto Sayavedra.
Gloria Zepeda Castañeda.
Moisés Alejandro Ramírez Ibarra.
Elena Tenecela y Familia.
Fátima Corona.
María del Rosario Salcedo.
Rutilio Corona.
Ma. De Lourdes Quintero Gutiérrez.
José Luis Tapia Virgen.
Por las necesidades de Javier Guerrero y Familia,
Familia Cervantes Molina.
Edison Lasso R. y Familia.
Laura D Naranjo y Familia.
Roberto Cervantes y Familia.
Por los hijos ausentes de Ameca.
Ignacio Loza y Familia.
Baldomero Sandoval y Familia.
Víctor Mora y Familia.
Armando García Vieyra y Familia.
Chepe Preciado y Familia.
En tus santas manos pongo mi vida y a mis seres queridos,
y elevo mis oraciones por mis hermanos fallecidos y todas las benditas almas del purgatorio.
Que descansen en paz y brille para ellos la luz eterna.
Hermanos, si les queda aliento pido un padre nuestro por nosotros, sus hermanos en Cristo:
Imelda Martínez Rivera y Trigio López Solano.

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