Oraciones Católicas de Poder
Señor Grande de Ameca, Tú siempre me acompañas en este viaje por la vida para consolarme y darme tu paz en momentos de angustias. Permaneces a mi lado, incluso en las noches más oscuras de mi alma en las que creo verme perdido y con las esperanzas perdidas.
La vida eterna que Tú me prometes eres Tú mismo, amor eterno y universal. Quiero profundizar mi relación Contigo para adorarte y amarte, sumergirme por completo en el océano de amor de tu compasivo corazón.
Con tu paso por este mundo has destruido las tinieblas, todos los miedos que conducían a la muerte y las ataduras de dolor que mantenían esclavizada nuestra alma. Con tu Palabra consoladora me diste vida nueva, y vida en abundancia.
Quiero renunciar a mis malas pasiones, a mis malos deseos, vicios y a todas las seducciones del mal que aprisionan mi espíritu y tratan de marchitarlo. Deseo seguirte con el corazón abierto y sencillo, rechazando todo lo que me aparta de Ti.
Con tu presencia, has alejado todas mis angustias y preocupaciones. Siento que mi corazón ha renacido, se siente libre y quiere volar lleno de paz hacia los misterios de tu amor, siendo testigo de tu compasión, sin temor a la hermana muerte.
Confío en tu promesa de que, aunque este cuerpo gastado muera y quede sepultado, si permanezco unido a Ti, a tu amor incondicional y creo en tus Palabras, que son promesas de vida, jamás moriré para siempre.
Hoy, mi Señor, te pido que actúes en el silencio de mi alma, en los vacíos de mi corazón, para nunca perderte y siempre amarte. Ven y dale paz a mi espíritu, lléname con tu luz y guíame por caminos de bien haciéndome sentir tu reconfortadora presencia.
Mi Señor, ayúdame a confiar en que tu amor es más grande que cualquier dificultad de este mundo y que, a tu lado, nada podrá derrotarme, nada podrá hacerme daño y nada jamás podrá apartarme de tu amor, ni la muerte.
Confío en Ti.
Amén.
Señor Grande de Ameca, Muchos de tus hijos han partido hacia Ti, sin guardar cama, sin despedirse de sus seres queridos,
te pedimos seas misericordioso con ellos y sus familias que nos quedamos atónitos ante tu voluntad,
siempre consientes de que decides lo mejor para nosotros, danos fuerza y voluntad para seguir adelante, alabando tu dulce y santo nombre.
Te encomendamos Señor a tus hijos postrados y santificándose con su dolores, para que si Tu quieres sanarlos así sea, con una sola palabra tuya.
Soledad Aranda Barajas.
Aurelia Figueroa Figueroa.
Félix Preciado Meza.
Oscar Pineda.
Teresa Rodríguez Castellón.
Ramona Gallardo Rivera.
Jesús Rosas Diaz.
Carlos Alejandro Fregoso Mora.
Tomasa Romo Vda. de Quintero.
Erika Sayavedra y Familia.
Salvador González y Familia.
Gloria Iniesta Arriaga.
Familia López Sánchez.
María del Rosario Gutiérrez Quirarte.
Cecilio Pérez Cedeño.
Socorro Roldan López.
Verónica Hernández Magallanes.
Miguel Orozco López.
Beatriz Adriana Lopez Prado.
Saulo Emmanuel Delgadillo Serna.
María Esperanza Alcalá.
Sadkiel Rafael Orozco.
Miguel Zárate Zárate.
Karina González Cruz.
Alberto Rodríguez Torres.
Fam. Díaz Naranjo.
Fam. Martínez Herrera.
Fam. Gama Castro.
Luz Elba Contreras.
Silvia Aguirre Vera.
Jovany Castillo Morales.
Victoria Aceves Chávez.
Ana Ubiarco.
Patricia Andrade.
Sara Robles Topete.
Verónica Ramos.
Miguel G. López.
Nicolás Rodríguez Figueroa.
Marina Márquez Rodríguez.
Lorena Valdez.
Gabriel Díaz Barajas.
Roberto Molina Salazar.
María del Refugio Rodríguez Gutiérrez.
Luciano Uribe Solís y Fam.
Imelda Martínez Rivera.
Guadalupe García Nájera.
Carlos Alberto Sayavedra.
Gloria Zepeda Castañeda.
Moisés Alejandro Ramírez Ibarra.
Elena Tenecela y Familia.
Fátima Corona.
María del Rosario Salcedo.
Rutilio Corona.
Ma. De Lourdes Quintero Gutiérrez.
José Luis Tapia Virgen.
Por las necesidades de Javier Guerrero y Familia,
Familia Cervantes Molina.
Edison Lasso R. y Familia.
Laura D Naranjo y Familia.
Roberto Cervantes y Familia.
Por los hijos ausentes de Ameca.
Ignacio Loza y Familia.
Baldomero Sandoval y Familia.
Víctor Mora y Familia.
Armando García Vieyra y Familia.
Chepe Preciado y Familia.
En tus santas manos pongo mi vida y a mis seres queridos,
y elevo mis oraciones por mis hermanos fallecidos y todas las benditas almas del purgatorio.
Que descansen en paz y brille para ellos la luz eterna.
Hermanos, si les queda aliento pido un padre nuestro por nosotros, sus hermanos en Cristo:
Imelda Martínez Rivera y Trigio López Solano.

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